Historia del tipo de cambio en Bolivia: del fijo al mercado paralelo

Por el equipo de Cotizaciones Bolivia · Actualizado: septiembre de 2026 · Lectura: 7 min

Para entender por qué hoy conviven un dólar oficial fijo y un USDT que marca otro precio, hay que mirar la historia cambiaria del país. Bolivia pasó por una hiperinflación, varios regímenes de tipo de cambio y una fijación que duró más de una década. Este recorrido ayuda a leer el presente con contexto.

La hiperinflación de 1985

A mediados de los años 80 Bolivia vivió una de las hiperinflaciones más extremas documentadas en el mundo: los precios llegaron a duplicarse en cuestión de semanas y la inflación anualizada superó el 20.000%. La moneda de entonces, el peso boliviano, perdió prácticamente toda su función de reserva de valor. El Decreto Supremo 21060, de agosto de 1985, frenó la espiral con un fuerte ajuste fiscal y un nuevo régimen cambiario basado en la libre convertibilidad y un sistema de subastas conocido como "bolsín".

El nacimiento del boliviano (1987)

Como consecuencia de la hiperinflación, en 1987 se creó el boliviano actual: un boliviano equivalía a un millón de pesos bolivianos. Desde entonces y durante los años 90, el tipo de cambio se administró con devaluaciones graduales y predecibles (el llamado "deslizamiento"), que acompañaban la inflación interna para no perder competitividad.

La bolivianización y la fijación de 2011

En los años 2000, con el boom de las materias primas y el crecimiento de las reservas internacionales, el país impulsó la "bolivianización": políticas para que la economía dejara de dolarizarse de hecho. Los créditos y depósitos en moneda nacional ganaron peso. En noviembre de 2011 el tipo de cambio se fijó en 6,96 bolivianos por dólar para la venta, y esa cifra se convirtió en una referencia casi simbólica que se mantuvo inalterada durante más de una década.

2023 en adelante: escasez y mercado paralelo

Desde 2023 la caída de las reservas internacionales y las dificultades para importar divisas hicieron que conseguir dólares al tipo de cambio oficial fuera cada vez más difícil. El resultado fue la aparición de un mercado paralelo donde el dólar —y sobre todo el USDT negociado en plataformas P2P— se transa a precios superiores al oficial. La brecha entre ambos precios pasó a ser el indicador más seguido de la presión cambiaria en el país.

El USDT ocupó el lugar que en otras épocas tuvo el dólar físico en el mercado informal: es digital, se transfiere en minutos, funciona 24/7 y tiene liquidez profunda en el mercado P2P. Por eso su cotización se volvió, en la práctica, el termómetro del valor real del dólar para los bolivianos.

Qué enseñanzas deja la historia

Seguir la historia en tiempo real

En este dashboard podés comparar el dólar oficial y el USDT con gráficos históricos, ver la variación diaria de cada activo y consultar máximos y mínimos. Los datos provienen del BCB y del mercado P2P de Binance, las dos fuentes que cuentan esta historia todos los días.

Este artículo tiene fines exclusivamente informativos y educativos. Las cifras históricas citadas son aproximaciones de las fuentes públicas habituales y no constituyen asesoramiento financiero.
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